Llegada de las cenizas a Bariloche

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de Ivan Publicado en Videos

El misterio del Triángulo de las Bermudas, develado ‎

Gigantescos monstruos marinos, actividades paranormales, objetos voladores no identificados, puertas a otra dimensión del universo, etc.. Hasta hoy éstas habían sido algunas de las supuestas causas de las inexplicables desapariciones de buques y aeronaves en un área comprendida entre las islas Bermudas, Puerto Rico y Florida, en los Estados Unidos.

Según los especialistas, en la zona no hay extraterrestres ni anomalías, sino una gran cantidad de hidratos de metano que salen a la superficie y provocan inestabilidad en los sistemas de funcionamiento de los equipos de transporte.

De acuerdo con los expertos consultados por CNN, esos bancos de gas se hallan en sitios volcánicos, donde se generan enormes burbujas que crecen en forma geométrica mientras ganan altura. Por este motivo, cualquier nave capturada en este globo gaseoso pierde inmediatamente todas las condiciones de flotabilidad y se hunde.

El interés y las suposiciones sobre la misteriosa zona comenzaron luego de que un grupo de aviones militares con 14 hombres a bordo desapareciera, inexplicablemente, en diciembre de 1945.

Antes de perder contacto con tierra, uno de los pilotos llegó a decir por radio: “Estamos entrando en aguas blancas, nada parece bien”. Y a partir de allí, comenzó la leyenda.

Horas después, otras 13 personas que realizaban la búsqueda aérea de sus compañeros también se desvanecieron sin explicación. En tanto que otros dos vuelos comerciales británicos perdieron todo contacto con tierra en la década del 40.

Sin embargo, durante los últimos años los investigadores argumentaron que el número de barcos y aviones perdidos en la zona era irrelevante a nivel estadístico, si se lo compara con cualquier otra parte del océano.

De hecho, el área es hoy una de las vías más transitadas del mundo, y en la mayoría de los casos, los buques pasan por allí sin meter su popa en otra dimensión. Varios libros y películas alimentaron el mito, a tal punto que, según los especialistas, el Triángulo es, en la actualidad, más que todo, un suceso comercial.

Rocas del tamaño de un melón que caen a 30 kilómetros por hora

Actividad volcánica y relámpagos se ven sobre el volcán Puyehue, a unos 1.100 kilómetros al sur de Santiago de Chile, el domingo 5 de junio del 2011. Las autoridades han evacuado a unas 600 personas de zonas aledañas. El volcán parecía haberse calmado el domingo después de haber lanzado ceniza y forzado a muchos a dejar sus hogares.

Una columna de humo y de gases que alcanza los 10 kilómetros de altura y la lluvia de rocas del tamaño de un melón cayendo a más de 30 kilómetros por hora han ocasionado la alarma entre los pobladores de las localidades cercanas al cordón volcánico Puyehue-El Caulle.

En poco más de 24 horas se ha evacuado a unas 3.500 personas de 21 localidades rurales de las comunas de Lago Ranco, Futrono, Río Bueno y Puyehue (en las regiones de Los Ríos y Los Lagos) a casi 1.000 kilómetros al sur de la capital chilena, y a unos 70 kilómetros al este de la ciudad de Osorno, junto a la frontera con Argentina.

La actividad eruptiva ha puesto en peligro las numerosas cabezas de ganado que viven en las laderas del cordón volcánica El Caulle, por lo que según se ha concluido en una reunión de emergencia llevada a cabo entre ganaderos y políticos de la zona hace escasos momentos, se comenzará la evacuación de los animales.

Se estima que en la zona de Los Lagos viven unas 2.500 vacas, 140 pertenecientes a pequeños agricultores y el resto a cuatro grandes ganaderos. En La Región de Los Ríos hay 6.790 cabezas de ganado: 5.760 vacunos y 1.030 ovinos.

Además han sido evacuadas unas 3.500 personas. Los evacuados han sido llevados a cuatro albergues para 580 personas en los pueblos de entre Lagos y Riñinahue. En el complejo Termas de Puyehue, 130 huéspedes han optado por quedarse en el lugar. El gerente del recinto, Claudio Soto, dijo a la televisión nacional chilena que: “La ceniza no cayó a nuestro sector, así que no tenemos olor a azufre, no está lloviendo ceniza. Está bastante tranquilo”.

La actividad de la zona comenzó a registrarse en abril pasado, con esporádicos temblores que, en las últimas semanas, han ido creciendo en intensidad. Sólo ayer, antes de la erupción, se registraron más de 27 movimientos sísmicos perceptibles, uno de los cuales alcanzó seis grados en la escala de Mercalli.

Peligrosidad de las cenizas

“No tenemos antecedentes sobre la peligrosidad del material volcánico, pero se recomienda que nadie se exponga, sobre todo, a las cenizas más finas”, manifestó al canal de televisión chileno Jorge Muñoz, jefe de la Red Nacional de Vigilancia Volcánica del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin).

De acuerdo con el profesional, “lo que está ocurriendo es una erupción con índice de explosividad moderado, lo que quiere decir que en una escala de uno a siete, está moviéndose entre tres y cuatro. Aún no es posible estimar qué pasará después, pero sí podemos decir que este índice es comparable a lo que ocurrió en la última erupción de 1960″. En esa ocasión se registró un enjambre sísmico en la zona y la actividad eruptiva se mantuvo por más de una semana.

El paso fronterizo Cardenal Samoré, que une Chile y Argentina está cerrado, debido a la evacuación que, según el ministro del Interior chileno, Rodrigo Hinzpeter, ha calificado como tranquilo: “Hemos recibido colaboración, ayuda y comprensión de los ciudadanos, que tienen que tomar la difícil decisión de evacuar”.

La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio de Estados Unidos (NASA) ha difundido una espectacular fotografía de la fumarola que emana el cordón montañoso El Caulle en su página web. En la imagen se observa cómo la gran columna de humo y ceniza asciende a más de 10.000 metros sobre los volcanes de Los Andes.

Nube de cenizas del complejo volcánico Puyehue - Cordón Caulle. | Efe

Fuente:elmundo.es